jueves, 13 de diciembre de 2012

Siempre el shungo le gana a la razón

Palpita, palpita y nada no logro que toda esta sangre que circula te saque a presión. Anidado ahí (no tengo claro en que ventrículo) como si este músculo que tengo alojado en medio pecho como si fuera tu casa. 

El viernes pasado lloré, como enana. Hoy lloré como adulta.

Mi vida sin drama estaba bien y quisiera seguir así traquila e insensible (Mentira piadosa)




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pasando por aquí